El cuidado facial lleva ya mucho tiempo dejando de ser solo cosa de mujeres. Menos mal, porque ¿por qué no íbamos a mantener nuestra piel en las mejores condiciones posibles? Mira, nosotros tenemos la suerte de que nuestra piel envejece más tarde. Además, siempre se dice que los hombres se vuelven más atractivos con la edad. Pero eso no significa que no debamos cuidar la piel madura.
Nos atrevemos a poner la mano en el fuego a que los ‘grey foxes’ como George Clooney, David Beckham y Robert Downey Jr. también siguen una rutina completa de cuidado facial. Vamos a profundizar en los detalles de la piel madura y en cómo cuidarla mejor.
¿Cómo sé si tengo una piel envejecida?
Para empezar, en el cuidado facial siempre es útil saber qué tipo de piel tienes. Cada tipo de piel tiene sus propias características, y la piel madura no es una excepción. ¿Te identificas con (la mayoría de) los puntos que aparecen a continuación? Entonces puedes concluir que tienes una piel madura.
- Arrugas
- Patas de gallo
- Piel cada vez más fina
- Piel seca
- Pigmentación de la piel
- Irritación de la piel
- Piel flácida (sobre todo en el cuello, los párpados y las mejillas)
¿Te suenan mucho estos puntos? Entonces tienes una piel madura. No te preocupes, puedes hacer algo tú mismo para frenar y ralentizar este proceso natural.
¿Por qué tienes una piel envejecida?
Tengas buenos genes o no, toda piel envejece tarde o temprano. Pero hay bastantes factores que aceleran o estimulan este proceso. Vamos a repasarlos contigo.
Disminución de la renovación celular
A medida que envejeces, la renovación celular de tu cuerpo disminuye. Con ello también disminuye una proteína propia del cuerpo muy importante: el colágeno. El colágeno es fundamental para tu piel porque la mantiene elástica, firme y luminosa, y hace que el nivel de hidratación se mantenga en equilibrio.
En cuanto baja la producción de colágeno, la piel se vuelve más flácida y menos uniforme. Esto hace que se formen arrugas, surcos, etc. en la piel y que esta empiece a caer más.
Estrés
El estrés es, en realidad, el culpable de casi todo, y la piel no es una excepción. Está científicamente demostrado que el estrés acelera el proceso de envejecimiento de la piel. El estrés prolongado libera más radicales libres que intentan deteriorar tu material genético. Las células dejan de dividirse antes, con el envejecimiento de la piel como resultado. Además, el cortisol (la hormona que se libera con el estrés) ataca el colágeno de la piel.
Tabaco y alcohol
Es bien sabido que este estilo de vida no es bueno para el cuerpo en general. Al fumar, ingieres nicotina. La nicotina es conocida por estrechar los vasos sanguíneos, también los de tu rostro. Por eso el oxígeno, los nutrientes y las vitaminas no se absorben de forma óptima en la cara.
Con el alcohol tampoco hay mucho que celebrar. El alcohol deshidrata el cuerpo, lo que también puede dañar el colágeno, haciendo que la piel se seque antes y forme arrugas.
Radiación UV
No nos olvidemos de esta. El sol es, por desgracia, el mayor causante del envejecimiento de la piel. La radiación UV es la más perjudicial para la piel cuando hablamos de envejecimiento cutáneo. Además, este daño es irreversible. Una exposición frecuente al sol puede resecar la piel. Protégete siempre con un FPS mínimo de 30, aunque lo ideal es un FPS 50 para el rostro.
Consejos para hombres con una piel envejecida
Al final, todos tenemos que enfrentarnos a una piel que envejece. Y, seamos sinceros, cada edad tiene su propia belleza. Pero, por supuesto, hay consejos para mantener tu piel lo más joven posible durante el mayor tiempo posible.
- Protege tu piel del sol. Como ya hemos comentado, la radiación UV es el mayor enemigo de tu piel. Por eso te recomendamos aplicarte siempre protección para proteger tu piel del sol. No solo cuando hace sol, sino también cuando está nublado. No solo en verano, sino también en otoño e invierno. Así proteges tu piel y evitas el daño solar. Elige una crema facial con FPS o un buen protector solar con un factor alto.
- Deja la nicotina. Si no fumas: enhorabuena. Si fumas, te recomendamos dejarlo. Así tu colágeno no se verá atacado y no dañarás la elasticidad de tu piel.
- ¡Come sano! No nos cansamos de repetirlo, pero una buena piel brilla desde dentro. Si consumes muchas vitaminas, minerales y antioxidantes, estos acabarán reflejándose también en tu piel. Las proteínas y las grasas también son una parte esencial de una piel sana. Procura comer de forma sana y variada.
- Descanso, rutina y sueño. Los antídotos naturales del estrés. Así consigues que tu piel pueda relajarse de nuevo. El sueño es muy importante para la piel, ya que se recupera durante las horas en las que duermes. Sin la hormona del estrés, el cortisol, tu colágeno se mantiene sano. ¡Y ya sabemos lo importante que es el colágeno para la piel!
- Usa una crema de día y de noche potente. Hay, por supuesto, muchísimas cremas en el mercado. Pero para la piel madura es importante usar una crema desarrollada específicamente para ella. En casi todas las cremas antiarrugas, por ejemplo, encontramos ácido hialurónico, que aporta la hidratación adecuada, y niacinamida, que ayuda a uniformar el tono de la piel. Así que revisa siempre los ingredientes y su función.
- Practica yoga facial o masajes de tejido conectivo. Sí, amigos, existe. Y está demostrado que funciona. Con el yoga facial entrenas los músculos de la cara para que se mantengan flexibles y elásticos. ¿El resultado? Una mayor producción de colágeno en la piel del rostro. Los masajes de tejido conectivo también puedes hacerlos tú mismo en casa. Es un masaje algo intenso centrado especialmente en firmar la piel y reducir las líneas finas. Puede parecer curioso, pero el resultado ha dejado a más de un hombre impresionado. Try before you die.
- Bebe suficiente agua. Nuestra piel es nuestro órgano más grande. Los órganos están formados por células. Las células están formadas por agua. Y así se cierra el círculo. El agua elimina las toxinas, por eso es importante beber suficiente agua (entre 1,5 y 2 litros al día).
- Ten una buena rutina de cuidado facial. El cuidado facial y sus pasos son muy importantes para la calidad y firmeza de tu piel. ¡Claro que lo explicamos con más detalle a continuación!
¿Cómo cuidar una piel envejecida?
1. Limpia con un limpiador facial a base de aceite
El primer paso en el cuidado facial es siempre una buena limpieza, y la piel madura no es la excepción. Sin embargo, es importante fijarse bien en el tipo de limpiador que debes usar. Para la piel madura se recomienda utilizar un limpiador facial a base de aceite.
Con un limpiador a base de aceite tu piel no pierde sus aceites naturales y, por tanto, no se reseca más. Usa siempre un limpiador que no sea demasiado agresivo. Los aceites naturales de un limpiador suave nutren la piel e hidratan las zonas apagadas. ¡Y eso es justo lo que necesita tu piel!
- Limpia tu rostro con agua tibia
- Coge un poco de limpiador y masajéalo suavemente en tu cara
- Masajea con movimientos circulares
- Aclara el limpiador de nuevo con agua tibia
- Seca tu rostro con una toalla limpia dando toques suaves
2. Usa un tónico
Un buen tónico (también llamado toner) prepara la piel para el resto de productos de esta rutina. Además, restablece el pH de la piel del rostro. Un buen tónico para la piel madura favorece la elasticidad de la piel y reduce las líneas finas.
- Aplica un poco de tónico en un disco de algodón
- Pasa el disco suavemente por tu cara
- Puedes dejar el tónico actuar sobre tu piel sin necesidad de aclararlo
3. Usa un exfoliante 1 vez cada 3 días
Este paso no hace falta hacerlo a diario, pero sí es importante mantenerlo. Con un exfoliante facial suave eliminas las células muertas de la piel, estimulando así la generación de células nuevas. Gracias a esta renovación celular, tu piel absorbe mejor los principios activos de tu rutina de cuidado.
- Asegúrate de que tu piel esté húmeda
- Coge un poco de producto y empieza a masajear suavemente tu rostro
- Masajea con movimientos circulares de dentro hacia fuera
- Aclara con agua tibia
4. Usa una crema de día o de noche para hombre
Es el momento de aplicar tu crema de día o tu crema de noche. Es evidente que aquí también debes fijarte bien en los ingredientes y su funcionamiento. Anti-aging es la palabra mágica que debes buscar en la crema de día y de noche adecuada. También puedes plantearte combinar un sérum antiarrugas con una crema antiarrugas para obtener una hidratación extra.
- Saca la crema del bote o envase con una espátula o con las manos limpias
- Aplica la crema en tu rostro
- Masajea suavemente con movimientos circulares
- Empieza por el centro y trabaja hacia fuera
- Evita la zona de alrededor de los ojos
- Deja que la crema actúe en tu piel durante el día o la noche
5. Cuidado de los ojos
Este paso es especialmente importante para la piel madura. La piel que rodea los ojos suele volverse flácida y apagada antes que el resto de la piel. En el cuidado facial se suele prestar mucha atención a la zona de los ojos por ser tan delicada. Por eso es importante dedicar algo de atención extra a tus ojos y aplicar un contorno de ojos.
- Aplica una pequeña cantidad en las yemas de los dedos
- Da toques suaves alrededor del contorno de los ojos
- Espera a que se absorba en la piel
6. Mascarilla
Usa una mascarilla facial unas 2 o 3 veces por semana para dar a tu piel una hidratación extra, un efecto refrescante y una limpieza profunda. Elige una mascarilla que restablezca el equilibrio de hidratación y suavice las arrugas.
- Aplica una capa fina en tu rostro (evitando los ojos)
- Deja que la mascarilla se seque tranquilamente sin tocarla
- Aclara con agua tibia
Invierte en una imagen sana y juvenil
Un buen cuidado de la piel no es un lujo innecesario, sino una parte esencial de una imagen fresca y enérgica. Con la rutina y los productos adecuados, mantienes tu piel joven y evitas el envejecimiento prematuro. ¿Tienes todavía dudas sobre qué es lo mejor para tu piel? No dudes en ponerte en contacto con nosotros, ¡estaremos encantados de ayudarte!
Bye wrinkles!
Tus amigos, The Alpha Men