La primavera ha comenzado, el sol vuelve a brillar y nos acercamos a los meses tropicales del verano. Es hora de desplegar la tumbona, coger una cerveza bien fría, poner Vamos a la playa por los altavoces y empezar a cultivar un bonito tono moreno. Por desgracia, este escenario no está exento de cierto peligro.
La fuerza del sol aumenta un poco más cada año, así que hay una razón de más para protegerte. Lamentablemente, uno de cada seis españoles sufrirá cáncer de piel a lo largo de su vida, que es, además, uno de los tipos de cáncer más frecuentes. Los dermatólogos y médicos observan un aumento cada vez mayor de los tipos de cáncer de piel causados por el sol. Por eso es momento de prestarle un poco más de atención a este tema.
Radiación UV
UV significa ultravioleta, una radiación que procede del sol. Esta radiación no solo tiene consecuencias negativas, ya que sin ella no sería posible la vida en la Tierra. Así que no es nada despreciable. Por desgracia, esta radiación también hace que tu piel pueda quemarse considerablemente y que puedas sufrir enfermedades o daños molestos. Con la protección solar adecuada puedes evitar este daño.
Tres tipos de radiación
La radiación UV se divide en tres categorías:
- Radiación UV-A
- Radiación UV-B
- Radiación UV-C
La radiación UV-C no es muy conocida y tampoco es perjudicial para nosotros, ya que no atraviesa la capa de ozono. Las radiaciones UV-A y UV-B son las versiones más conocidas. La radiación UV-B afecta a la epidermis y hace que absorbamos la importante vitamina D3. Cuando pasas demasiado tiempo al sol, la piel se quema y se produce daño.
La radiación UV-A penetra algo más profundamente en la piel y es la responsable del tono moreno. A largo plazo, esta radiación puede provocar una alteración de las células, lo que puede ser la causa del cáncer de piel. Además, la radiación UV-A acelera el envejecimiento de la piel. Ninguno de estos efectos secundarios es agradable, por lo que es tan importante aplicarse bien una crema solar resistente a la radiación UV-A.
Índice de radiación solar
El índice de radiación solar es el término que se utiliza para expresar la intensidad de la radiación. Este índice va del 1 al 10. La mayoría de los españoles se queman con un índice de 8 o superior, al menos si no usan protección.
No olvides que incluso en un día nublado una parte considerable de la radiación UV llega a nuestra piel. Esto significa que también en primavera, otoño e invierno el sol puede ser perjudicial. Así que sigue aplicándote crema. En ese caso, un SPF 15 o SPF 30 será suficiente para la mayoría de los españoles.
SPF
Todo el mundo conoce el término SPF. Pero, ¿qué significa exactamente? SPF corresponde al "factor de protección solar". Seguro que ya sabes que cuanto más alto es el SPF, mejor es la protección contra el sol, pero aun así existe bastante confusión al respecto. El número que sigue a las siglas SPF indica cuánto tiempo tarda la radiación UV en enrojecer tu piel en comparación con el tiempo sin protección.
Supongamos que normalmente te quemarías después de 10 minutos; con un factor 30, en teoría, tardarías 300 minutos en quemarte. En la práctica, ese cálculo casi nunca se cumple: el sudor, el agua, el roce al secarte o aplicar una capa demasiado fina reducen considerablemente la protección real. Así que no te confíes y vuelve a aplicarte crema cada dos horas.
Lo que sí es cierto: con factor 15 todavía pasa aproximadamente un 7% de la radiación UV-B por el filtro, y con factor 50 solo un 2%. Usar un factor alto es, por tanto, siempre una buena idea.
¿Cómo se usa la crema solar con SPF?
Un buen protector solar con SPF te protege contra el enrojecimiento inmediato y contra los efectos del envejecimiento a largo plazo provocados por la exposición excesiva al sol. Pero, ¿cómo se usa?
El protector solar se usa igual que una crema de día. Extiende una capa sobre tu piel y repártela bien de forma gradual. Aplica el producto por todo el cuerpo y presta especial atención a la cara y a los posibles tatuajes. Son especialmente sensibles al sol — lee nuestro artículo sobre cómo proteger tu tatuaje del sol. Lee también el envase de tu protector solar, ahí encontrarás cada cuánto deberías aplicarlo y si es resistente al agua.
Consejo: no te expongas al sol más de 2 o 3 horas seguidas. Pasado ese tiempo, tu cuerpo deja de producir melanina, así que no te pondrás más moreno, mientras que el riesgo de daño solo aumenta.
Nuestras cremas solares favoritas
The Grey – Daily Face Protect SPF 50
Una protección facial diaria ligera con factor 50. Se absorbe rápidamente y no deja resto blanco, por lo que puedes incluirlo en tu rutina incluso entre semana.
Jaxon Lane – Rain or Shine SPF 50+
Protector solar y crema de día en uno. Ideal si no quieres aplicarte dos productos superpuestos y aun así quieres factor 50.
SeventyOne Percent – Eco Sun Spray Invisible SPF 50+
Para el cuerpo. Un spray se aplica mucho más rápido en la espalda, las piernas y los hombros. Echa también un vistazo al Sun Stick SPF 50+ para nariz, orejas y labios, esas zonas que todo el mundo olvida.
Encontrarás toda la gama en nuestra colección de protección solar.
Aftersun
Después de un día tomando el sol, es importante escuchar a tu piel, aunque todavía no tengas el color de una langosta. Es importante restaurar el nivel de hidratación de tu piel. Puedes hacerlo usando un buen aftersun. Cuando la hidratación de tu piel se agota, puede perder elasticidad, resecarse y formar arrugas. No suena bien, y no lo es. Fíjate sobre todo en ingredientes como la niacinamida, el ácido hialurónico y la glicerina, con los que tu piel estará encantada.
Pero también todos conocemos la siguiente situación. Has estado tumbado en la playa dorándote y te has quedado dormido plácidamente. Cuando te despiertas descansado, sientes la piel arder como una plancha caliente. El reflejo en el espejo se ve rojo intenso y ya sabes lo que ha pasado: la has fastidiado. En esta situación, fíjate sobre todo en ingredientes como el aloe vera, el extracto de raíz de regaliz o el betaglucano. Serán tus mejores amigos y le darán a tu piel el frescor y el cuidado que necesita.
Una buena crema de día o de noche también suele contener estos ingredientes y, por tanto, puede ayudar sin duda a calmar tu piel quemada.
¡Un buen aftersun es una buena crema, y una buena crema es un buen aftersun!
SeventyOne Percent – Feel Good Intense Moisturizer
Suplementos
Si tienes previsto plantar cara heroicamente a los rayos del sol durante tus vacaciones de verano, es buena idea informarte sobre suplementos que contengan betacaroteno, selenio, licopeno y vitamina E.
Estas sustancias pueden ayudar a la piel frente a la exposición solar. Por ejemplo, el betacaroteno se convierte en el cuerpo en vitamina A, que contribuye a una piel sana. El betacaroteno también está presente de forma natural en verduras como las espinacas, las zanahorias y los guisantes. La vitamina E es un antioxidante que se almacena principalmente en la piel, y el selenio apoya su función.
Atención: los suplementos nunca sustituyen a la crema solar. No ofrecen SPF ni te protegen de las quemaduras. Si tienes dudas sobre si un suplemento es adecuado para ti, consúltalo con tu médico de cabecera o farmacéutico.
Consejos para evitar daños solares
- No busques el sol entre las 12:00 y las 15:00 h. Es cuando la radiación solar es más intensa.
- Usa un protector solar con SPF alto que proteja contra la radiación UV-A mientras tomas el sol.
- Lee las instrucciones de uso de tu crema solar, así sabrás cada cuánto debes reaplicarla.
- Comprueba si tu protector solar es resistente al agua; si no lo es, vuelve a aplicarlo después de nadar o sudar en exceso.
- Presta atención a la caducidad de tu crema solar. En el envase puedes ver cuánto tiempo dura una vez abierta.
- Bebe suficiente agua: el sol deshidrata y puede provocar hiperpigmentación.
- Además de la crema solar, también puedes proteger tu piel con ropa, gafas de sol y una gorra o sombrero.
- En días nublados (también en otoño e invierno) usa un protector solar con SPF 15 o 30.
- Vigila tus lunares. Si cambian de forma, color o tamaño, consúltalo con tu médico de cabecera.
A pesar de todo lo malo que acabamos de comentar, por supuesto también hay cosas buenas que nos trae el sol. Empecemos por el hecho de que todos moriríamos sin él. Bien, ya está dicho. Pero además de este punto extremo, el sol también nos aporta vitamina D, ese bonito tono moreno y, sobre todo, muchos días y noches llenos de diversión. ¡Así que no olvidemos seguir disfrutando muchísimo del sol! Hazlo simplemente de una manera un poco más responsable, te evitará muchos problemas.
Enjoy the sun!
Tus amigos, The Alpha Men


